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¿Los elefantes se llaman por su nombre?

Reconocer quién llama no es lo mismo que saber a quién llama. Una comparación entre grabaciones permitió investigar esa diferencia en elefantes de Kenia.

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Elefantes africanos adultos y crías en la sabana de Amboseli
Crédito de la imagen: Ray in Manila, vía Wikimedia Commons · Licencia: Creative Commons Attribution 2.0 Generic · Copia local redimensionada y comprimida · Contexto: Fotografía de 2018 de elefantes en el Parque Nacional de Amboseli, Kenia. No muestra las pruebas con grabaciones ni permite saber si los animales se están llamando. · Ajustes: Imagen recortada a 40:21, redimensionada y comprimida en WebP, con eliminación de metadatos.

Una voz conocida te permite reconocer quién habla. Si esa persona te llama por tu nombre, además sabes que se dirige a ti. Una investigación publicada en 2024 en Nature Ecology & Evolution encontró indicios de una función parecida en los llamados de elefantes africanos de sabana.

Una voz conocida no explica toda la reacción

Los elefantes producen llamados graves que contienen información sobre quien los emite. Soltis y sus colegas ya habían encontrado diferencias de identidad y estado emocional al estudiar seis hembras adultas en cautiverio en 2005. Pero reconocer al que llama no demuestra que el sonido identifique también al destinatario. Esa fue la pregunta del nuevo estudio.

Cómo investigaron a quién iba dirigido el llamado

Michael Pardo y su equipo analizaron 469 llamados de grupos de hembras y crías en libertad en Kenia. Los observadores registraron quién llamaba y a quién parecía dirigirse, descartando casos ambiguos. Un modelo informático identificó al destinatario con más aciertos que cuando los datos acústicos se mezclaban al azar. El siguiente paso era comprobar si los elefantes percibían esa diferencia.

La prueba con grabaciones

Participaron 17 elefantes. Los investigadores compararon respuestas a llamados dirigidos originalmente al animal que escuchaba y a llamados destinados a otro. En cada par comparado, la voz pertenecía al mismo elefante. Así podían observar si la reacción cambiaba según a quién se dirigía el llamado, sin cambiar también la voz.

En conjunto, los animales se acercaron antes al altavoz, respondieron antes con sonidos y emitieron más llamados cuando la grabación iba dirigida a ellos. Se usaron llamados completos, no nombres aislados. En 2025, los autores corrigieron cinco errores en estos datos: algunas estimaciones cambiaron, pero las conclusiones generales se mantuvieron.

Algo más que imitar una voz

En delfines y loros se ha observado que unos individuos llaman a otros imitando sus sonidos característicos. En cambio, cuando dices «Ana», no necesitas imitar la voz de Ana. Los análisis sugieren algo parecido en los elefantes: probablemente no dependen de copiar los sonidos del destinatario para llamarlo.

Eso acerca el hallazgo a la función de nuestros nombres, aunque todavía no se ha identificado qué parte del llamado cumple esa tarea. Tampoco se demostró que todos usen un mismo nombre para cada individuo. Estas conclusiones corresponden a los grupos estudiados en Kenia; no prueban que todas las especies o poblaciones se comuniquen de esta manera.

Una posible ayuda para la vida en grupo

Los elefantes mantienen vínculos duraderos con muchos otros individuos. Sus grupos se separan y vuelven a reunirse, de modo que a veces necesitan comunicarse sin verse. Los indicios de llamados específicos fueron más frecuentes a distancia y cuando las adultas se dirigían a las crías. Según los investigadores, dirigirse a un individuo podría ayudar a recuperar el contacto o reforzar los vínculos. Es una explicación posible, no una demostración de cómo surgió esta capacidad.

¿Podremos hablar con los elefantes algún día?

Los científicos quieren averiguar si también usan sonidos para referirse a comida, agua o lugares. Necesitan muchas más grabaciones para investigar esas preguntas. Todavía no han descifrado un lenguaje ni creado un traductor.

George Wittemyer, coautor del estudio e investigador de la Universidad Estatal de Colorado, mencionó los conflictos que surgen cuando los elefantes comen cultivos. Su esperanza es poder advertirles que se alejen de lugares donde corren el riesgo de que los maten. Sería una forma de protegerlos, pero esa comunicación sigue siendo una aspiración.

Preguntas frecuentes

¿Por qué compararon grabaciones del mismo elefante?
Para distinguir la respuesta a una voz conocida de la respuesta a un llamado dirigido al animal que escuchaba. Las dos grabaciones venían del mismo elefante, pero originalmente tenían destinatarios distintos. Los animales respondieron más a los llamados dirigidos a ellos.
¿Ya sabemos cómo suena el nombre de un elefante?
No. Los investigadores reprodujeron llamados completos y todavía no han aislado la parte que podría funcionar como un nombre. Tampoco demostraron que todos los elefantes usen un mismo sonido fijo para llamar a un individuo.

Referencias